
Licencia básica vs cesión exclusiva
Qué son y cuál te conviene según tu proyecto
Cuando comprás un beat, no solo estás comprando música. Estás comprando derechos de uso. Y ahí es donde aparecen tres niveles distintos: la descarga gratuita, la licencia básica y la cesión exclusiva.
Cada uno tiene un propósito distinto. Entender la diferencia te ayuda a tomar la decisión correcta según el momento.
Primero, ¿qué es una licencia?
Una licencia es un permiso legal. El productor sigue siendo dueño del beat, pero te autoriza a usarlo bajo ciertas condiciones claras.
Esto existe para proteger a ambas partes: al productor, su obra; y al artista, su canción.
En nuestra plataforma todo esto está simplificado para que no tengas que lidiar con contratos eternos ni letra chica confusa.
Descarga gratuita
En Beatsawer podés descargar beats sin pagar nada. Pero hay algo importante que entender: la descarga gratuita es solo para uso personal. Podés escuchar cómo suena tu voz encima, practicar, grabar demos para vos o compartir con alguien de confianza.
Lo que no podés hacer es subir esa canción a Spotify, YouTube, TikTok ni ninguna plataforma de distribución. Tampoco comercializarla de ninguna forma. El beat sigue siendo del productor y sin una licencia, no tenés los derechos para hacerlo público.
Es una forma de explorar y encontrar tu sonido antes de comprometerte con una compra. Pero si la canción vale la pena, el siguiente paso es licenciarla.

Licencia básica
La opción más accesible para empezar a sacar música. El productor sigue siendo dueño del beat y puede seguir licenciándolo a otros artistas, pero vos tenés todo lo necesario para lanzar tu canción de forma legal y sin complicaciones.
- Uso comercial limitado — hasta 250.000 streams totales
- Publicación y monetización en todas las plataformas digitales
- Créditos obligatorios al productor
- Archivos WAV + MP3
- PDF de licencia respaldado legalmente
Ideal si estás empezando, probando tu sonido o querés moverte rápido sin que los costos te frenen.
Cesión exclusiva
Acá ya no hablamos de permiso limitado, sino de cesión de derechos de explotación comercial. El productor conserva la autoría moral —sigue siendo el creador del beat—, pero cede el control comercial completamente. Una vez vendido, el beat se retira de la plataforma y nadie más puede comprarlo.
- Uso comercial ilimitado, sin tope de streams
- Publicación y monetización sin restricciones
- Créditos al productor opcionales
- El beat deja de estar disponible para otros artistas
Conviene cuando simplemente no querés compartir ese beat con nadie más. Sea porque la canción es importante para vos, porque querés diferenciarte, o porque ese sonido tiene que ser tuyo y de nadie más.
Entonces, ¿cuál conviene?
No hay una respuesta única. Depende de dónde estás hoy como artista.
- Si querés explorar o practicar → descarga gratuita
- Si querés lanzar música, moverte rápido y crecer → licencia básica
- Si querés exclusividad total → cesión exclusiva
Las tres opciones están pensadas para que crear música sea el camino. El beat ya está listo.
Seguí leyendo
